Archivo para agosto, 2008

Rizoma/Inferno

Posted in Sin categoría on 13/08/2008 by Hijo de la Máquina

Siempre quise hacer música. Siempre. Desde pequeño, recuerdo que en la orquesta del colegio tocaba los platillos, la marimba y la clave. Pero lo que verdaderamente quería tocar era la flauta dulce. Ese instrumento de color marfil, en poliuretano, que tiene una escobilla para limpiar su interior.

Veía a todos los niños y las niñas muy concentrados soplando, poniendo los dedos bien puestos en los agujeros, siguiendo la partitura. Y después, ocurría el milagro: se elevaban al son de la melodía que configuraban en esa digitación adiestrada que, para mí en ese momento, representaba la felicidad. Subían lentamente, muy lentamente, y se sostenían en el vacío. Luego descendían y en sus rostros había un dejo de dicha que yo quería alcanzar.

Desafortunadamente, mi infancia terminó abruptamente. Como una gran mayoría de episodios en mi vida, la visión del paraíso se desvaneció en las calles y el humo de una ciudad pequeña y tórrida. Quedó, en mi memoria, el ruido acerado del címbalo, el golpe certero de la clave y la graciosa caída de la lluvia que son las notas de la marimba.

Descubrí La Mer hace 9 años, en pleno final de siglo, en el apartamento de un amigo, durante una noche de rumba en la que tres hombres solos y perdidos bailaron hasta las 6 am del día de las velitas.

Pero, para ser exacto, no fue La Mer, fue Nine Inch Nails, en The Fragile, el álbum que contiene la canción, y que, en ese momento, era lo más hip que alguien podía tener en Bogotá. A La Mer, la descubrí otra noche, en el primer año de este siglo, y hubo algo que me subyugó desde el principio: la maravillosa posibilidad de que una escala in crescendo contuviera tanto poder de evocación, tanta contención en una sola imagen que fluctúa, asciende, decrece y luego, mientras las palabras van repitiéndose como un mantra, desaparece.

Mi identificación con la canción aumenta año trás año. Ha sido el motor consciente de muchos poemas y ha acompañado algunas visiones del paraíso que he encontrado ( y perdido) durante todo este tiempo.

Alguna vez, descubrí que mi relación con La Mer nacía en ese preciso momento en que todas las visiones del paraíso que he vivido durante 32 años se desintegraban. Es decir que la canción verdaderamente era una canción de duelo, pero no de un duelo mórbido, sino de un duelo más cercano a la iluminación, al ver las cosas en un solo instante, a la elevación, a no permitir que el tráfago de la vida te impida el movimiento, a recibir (como en el poema de Borges) los dones que te otorga la vida con la más absoluta naturalidad y agradecimiento de tu alma.

Ese descubrimiento me ha reconciliado con la vida. Me ha permitido recibir lo que dispone para mí con los brazos abiertos y el alma despejada, así como me ha permitido reescribir, reinterpretar, episodios que veía desde una óptica más dolorosa, mórbida -por escribirlo de alguna forma-porque, como diría algún gitano que me leyó la mano, sólo se vive una vez y es mejor vivir el chance con el alma elevada.

Me permito este off topic porque hoy, después de 45 días, terminé Inferno. Fue a las 11:41 am, en la hemeroteca de la Luis Ángel Arango. Fue un solo instante largo de escritura concentrada y llena de elipsis, que terminó precisamente en ese punto, en esa grafía.

Recuerdo que pensé en nada. Y después, fuí despidiéndome de todos, como usualmente no lo hago. Salí a caminar y mis pasos me llevaron hasta la carrera 30. Después subí y me encerré en este lugar para compartir con ustedes, los que están del otro lado de la interfaz, ese momento de felicidad absoluta que es concluir algo que fue escrito con tanto furor y tanta sangre.

Padecí, es cierto, y aún lo hago. Pero, mientras más me adentraba en las ollas de la 13, más sentía esa súbita iluminación que aparece de vez en vez cuando regreso a La Mer.

Pensaba que el dichoso final, tal y como lo anunciaba ayer, era un principio; que el tal final, era solo una excusa, tal vez un juego mental, para argüir alguna falacia, que realmente no existe y que solo es un largo e infinito vector que nos desgasta, que nos conduce o nos pierde, que, tal vez, sólo sea otra imagen más y que la breve estancia en la tierra que vivimos todos es, en cierta forma, una estadia en el Todo. Estadia que, a través de una u otra acción que realizamos, nos enaltece y también nos prepara para el cambio, el siguiente devenir.

Y en ese punto, es cuando el duelo es iluminación. Goin’ on…Goin’ on to the south, babe. I’ll show that I’ll have a place for you -como dice otra canción de duelo que me tiene bailando, incadescente, desde hace dos meses.

Les dedico este momento a todos.

Felicidad absoluta y paz mutua para todos de mi parte, desde la entraña de mi corazón violento.

quand le jour arrive
la tourner el ciel
et la tourner la mer

et la mer eh ven embrasse moi
et la deneh ve moi logis

a rien pa peut arrete moi
a rien pa peut arrete moi
a rien pa peut arrete moi
a rien pa peut arrete moi

La mer

Nine Inch Nails. The Fragile. 1999

Bucle-Rizoma

Posted in Zat on 13/08/2008 by Hijo de la Máquina

De un bucle nace una estructura arbórea. Una estructura arbórea es aquella en la que ordenamos jerárquicamente de mayor a menor todos los elementos a través de los cuales damos una configuración a una idea.

Pero también de un bucle, nace un origen, una forma incierta, que puede ser ondulada, rizomórfica, que aparenta no tener un final y menos un inicio. Entonces, si prestas atención, no hay origen o nacimiento, como lo acabo de sostener. La vista nos engaña. Nos detenemos un momento y hurgamos: encontramos algo, o nada. Nos volvemos a detener porque creemos haber percibido algo y afinando un poco la percepción volvemos a encontrar nada.

Este anuncio es para contarles que estoy a unas cuantas horas de finalizar Inferno. Horas, cierto, horas… El plan de ejecución y creación del texto llega a pasos avanzados al momento en el cual se concluye el proceso. Y de ser un bucle incipiente, está transformándose en un rizoma.

En el lapso de las siguientes 24 horas, recibirán la noticia.

El viernes, como siempre, recibirán otra zat.

Felicidad mutua y paz para todos.

Bucle

Posted in Sin categoría on 08/08/2008 by Hijo de la Máquina

1.

Ayer la narración dio un giro. Me gusta escribir a riesgo, por mi condición díscola no soy amigo de esquemas o de mapas o de instrucciones a seguir. Prefiero tomar otras rutas, lo cual es un imperativo para mi vida marginal.

En este giro, tanto al inicio que dio el tono de lo que ocurrirá como al final con una revelación que intrincó la trama, la situación me hizo revalidar que la narración no puede seguir los usuales senderos con los que abordamos una historia en lo cotidiano.

Cuando hablamos con alguien, evitamos al máximo cualquier intríngulis en las tramas que vivimos, so pretexto de la coherencia que reduce la ambigüedad de los significados al máximo: intentamos ser coherentes en nuestras narraciones aún a costa de la propia coherencia discursiva, es decir, evitamos a toda costa el vacío de los significados, las contradicciones en las que hemos incurrido en los actos, los silencios que significan tantos valores contrarios, y hay casos en que disimulamos la síncopa de la palabra sólo con el propósito de pasar nuestra narración por algo que ocurrió así y no de otra manera.

Hacia donde quiero llegar es a que la narración, que es el suspender los acontecimientos externos por un instante afuera del circuito comunicativo, a través del giro, los vacíos que en el caso de Inferno son la materia primordial de la narración, permite mantener la conciencia activa en planos que usualmente ignoramos en la comunicación cotidiana.

2.

Contemplados, no completados. No es de mi interés si quien lee completa o no los vacíos, las elipsis, las elisiones, etc., porque lo que pienso del lector de Inferno es un individuo que ve -por decirlo de alguna manera- porque ahí, en la visión, es donde asiento mi ejercicio de escritura.

Una visión de ojos para adentro, si me es permitida la metáfora. Cuando escribo esto traigo a mi mente el espacio de Inferno: ese lugar compacto, sin posibilidad de escape, opresor. Quien siga la narración podrá ubicarse ahí y tal vez no moverse, o moverse sólo un poco. Ese es uno de los nudos gordianos del trabajo porvenir dadas las características experimentales de Inferno, lograr que los cibernautas detengan el tráfago de imágenes para concentrarse en la historia. Pero es sólo una parte, la fundamental, de la forma hipertexto en la que la habilidad para establecer conexiones de tipo aleatorio y periférico jugarán un papel de importancia en la narración.

3.

En cuanto a la labor de escritura en sí, no me imagino como esos novelistas paradigmáticos que llenan y llenan hojas. No me siento novelista, ni siquiera en este momento cuando alguien me pregunta sobre el proyecto que estoy realizando. Aunque el término “hipernovela” sea aún un concepto en gestación sobre el cual más de uno querrá saber la denominación de origen, quiero resaltar que la piedra sobre la que se sustenta todo este ciclo de experimentación es la palabra, ni más ni menos, y las distintas posibilidades de expresión que ésta tiene en el campo de la comunicación humana. Pero no sólo de comunicación, sino también de vacíos, de elipsis, de ambigüedades, de todo aquello que rebasa la comunicación y que, en últimas, nos hace sentir tan solos, tan aislados, tan imposibilitados para comunicar.

De hecho, al descubrir mi método en alguna nota previa de ZAT (aún sin publicar) lo pienso más al interior de una escritura de corte experimental que posibilita las posibilidades de narrar en otros soportes manteniendo la fuerza de la expresión (en otra ZAT, descubrí que todos los esfuerzos de la escritura tienden hacia líneas que van hacia alguna parte.

Sentí, en ese momento, que todos mis esfuerzos previos eran, precisamente, esfuerzos, espacios abiertos por otras tantas partes de mi que ahora, cuando abro este paréntesis, percibo distantes y algo desdibujadas)

4.

La muerte de un género es una opción que cualquier autor con necesidad de expandir sus propias angustias debe considerar en su proceso de escritura.

Pienso que debe ser así cuando asumes todo esto con la vida y no quieres desperdiciar tus esfuerzos en nada más: ni en familia, ni en trabajos estables, ni en relaciones engañosas con los demás, etc.

Al escribir “muerte de género”, quiero señalar que sólo el artista puede agotar las posibilidades de su género, o puede darlo por concluido. Es como el movimiento de una gran placa tectónica en la que consumes tus esfuerzos.

Aparentemente no se mueve. Aparentemente. Pero lo cierto es que toda esa fuerza, deviene en movimientos, en resquebrajamientos, en colisiones. Por lo tanto, es la razón de su causa, lo cual lo hermana con el terrorista (palabra convulsa en tiempos de hipercontrol mediatizado), con el anarquista, con el destructor, en un aspecto puramente tanático, al cual he adherido en cada exploración que he realizado en es inmensa placa tectónica que ya no puedo denominar como Literatura.

Tracklist de ZAT: Os mutantes: Deixe entrar um pouco d’ água no quintal: Tudo foi feito pelo sol (1974)

11:05 am //18-07-08


Os Mutantes (arqueología de la imagen):

Noticia

Posted in Sin categoría on 05/08/2008 by Hijo de la Máquina

Este viernes 8 de agosto regresa ZAT en segunda entrega.  Abordaré el desangre y ciertos giros que se han presentado en la construcción de la trama, así como la cercanía del final.

Espero que divulguen este trabajo e incorporen a su lista de feeds la zona temporaria autónoma en la que está reverberando Inferno.

De ustedes,

Zahorst

Echoplex

Posted in Sin categoría on 01/08/2008 by Hijo de la Máquina

No pretendemos constituir una suma o reconstituir una memoria, sino más bien proceder por olvido y sustracción, hacer así un rizoma, hacer máquinas sobre todo desmontables, formar medios que dejen un momento sobrevivir ora esto, ora aquello: cuadernos desmenuzables en la sopa.

Rizzoma, introducción a Mil Mesetas.

Giles Deleuze/Felix Guattari

1.

Aparece la frase trunca. el giro imprevisto, inconcluso. la desconexión. una desintegración de la estructura. una abolición de los límites. un no lugar dentro de la norma. un no lugar dentro del poder. una definitiva desaparición del origen.

la velocidad de una expresión ingobernable que rebosa el marco de la lengua. ni cauce, ni río: partículas alejándose de la colisión primordial. este radial apunta hacia nada. nada inmanente. destruir la estructura de la lengua, no desde el cimiento, sino desde el centro, reducirlo a partículas con un rayo desintegrador.

veo tu recuerdo y más me vale proceder así.

you will never ever get to me in here

y me encuentro redundando en superposiciones, en rupturas del hilo, en silencios. acechando. desapareciendo. veo las frases, las líneas, la incompletud, el vacío. todo el continente oscuro, el juego de alusiones, de sobreentendidos que no alcanzo a captar, de vaciamientos y despojos, como un fáustico desorden de la palabra. como una post-estructura. o ninguna. una cierta atmósfera de suspensión en la cual el rumbo desaparece.

Y llega esto, o no llega o no está o

todo un acecho.

Tracklist de ZAT: Nine Inch Nails: Echoplex: The Slip( 2008 )

Amsterdam

Posted in Sin categoría on 01/08/2008 by Hijo de la Máquina

0.

Para iniciar Zat, nada mejor que Amsterdam, de Coldplay:

Come on, my star is fading
And I swerve out of control
If i, if I’d only waited
I’d not be stuck here in this hole
Come here my star is fading
And I swerve out of control
And I swear I waited and waited
I’ve got to get out of this hole

But time is on your side
Its on your side now
Not pushing you down and all around
It’s no cause for concern

Come on, oh my star is fading
And I see no chance of release
And I know I’m dead on the surface
But I am screaming underneath

And time is on your side
Its on your side now
Not pushing you down
And all around, no
It’s no cause for concern

Stuck on the end of this ball and chain
And I’m on my way back down again
Stood on a bridge, tied to the noose
Sick to the stomach
You can say what you mean
But it won’t change a thing
I’m sick of the secrets
Stood on the edge, tied to a noose
You came along and you cut me loose
You came along and you cut me loose
You came along and you cut me loose.

Hace muchos años, imaginé que viviría en Amsterdam, como los protagonistas de alguna pelicula de Boe (pienso ahora en Allegro por dar un ejemplo que me toca el corazón)… y tal vez no volvería más.

Héme aquí ahora, cantando los versos finales de la canción, recordando ese viejo anhelo y agradeciendo el curioso albur de estar aquí, en tu mente, construyendo Inferno.

Amsterdam, Coldplay

Sean bienvenidos a Zat.

A %d blogueros les gusta esto: