El grado cero de la iluminación

Descubrí esta canción hace poco. Horas nada más. Entre el final de un día y el inicio de otro. Concentrándome en cada acorde, callándome ahí dónde era menester. A oscuras. Tecleando algún mensaje a un móvil fantasma coincidiendo con cada tono de espera -tan familiar que nadie al otro lado conteste- y cerrando los ojos para que cada palabra no fuera producto de mi obrar sino de la síncopa que establece la distorsión de la guitarra. Es cierto, no lloré. Hubo otra emoción que puedo describir como la salida o el cauce de antiguos filamentos en mi pecho. Era como si estuviera ante el mar, ese mar gris que parece leva, y las gotas de lluvia no pesaran de ninguna manera mientras mis ojos comprueban e intentan establecer el perimetro del horizonte, labor de cartógrafo que intenta hablar con los habitantes de otras dimensiones quienes también mojaron sus pies en el agua y trazaron dibujos en la arena.

Hace unos momentos leí alguna respuesta de alguien muy distante, me pareces gaseoso-decía- y casi de inmediato regresé al panorama sonoro de esa canción. Creo afirmar que hay una fortuna implícita en encontrar algo -una pieza, una mirada, una caricia, algo, algo, algo…- que pueda condensar, sintetizar y desbordar lo que eres o crees ser. Como si estuviera destinado para tí, como si pudiera decodificar los códigos de un metalenguaje que, a solas, reinventas en el ejercicio soberano de vivir: tantas noches pulsando teclas, recorriendo el ciberespacio en busca de un hogar, tantos diálogos vacíos, búsqueda de soma y escisiones entre la representación y la corporeidad, para encontrarme con esta pieza que me trae, como una flor esplendorosa de hace siglos, todo lo que me conmueve, todo lo que me resguarda.

Como si uno pudiera despedirse de la vida sin nunca olvidar cuánto la has amado.

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2 comentarios to “El grado cero de la iluminación”

  1. Pulchra Femina Says:

    El silencio presente entre la ausencia indemediata de la espera, cada noche revive el grado supremo de gozo, el grado cero, el instinivo, la espera…todo a un (mi)smo compáz.
    dilo, dilo, dilo, hazlo, hazlo, hazlo, j,j,j.

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